
“La máquina de gorjear” llamó Paul Klee a esta obra. Gilles Deleuze la reprodujo en Mil Mesetas para ilustrar el Ritornelo, un bello capítulo en el que busca responder a cómo se origina la música. Pues bien, “La máquina de gorjear” también es un buen nombre para esta revista, en tanto agenciamiento caótico de fuerzas críticas que, de vez en cuando, irrumpe entre las fuerzas expresivas de la ciudad.
Sin duda, los destacados del número son: la entrevista con Albertina Carri sobre su sorprendente película La Rabia; la nueva participación del filósofo cordobés Julio Cabrera, que intenta a partir del cine de Yuan Zhang definir la categoría de “cine chino”; la inauguración de la sección de reflexión filosófica sobre pintura, en manos de Silvia Solas; y el dossier sobre cine bélico, que toma al género como punto de partida para ensayar reflexiones sobre la guerra misma, a cargo de Esteban Rodríguez y Raúl Finkel.Agradecemos a quienes nos acompañaron en la presentación oficial de la revista. Estuvieron allí a pesar del horrible día de lluvia y frío. Alguien, haciendo evidente el carácter insólito del evento, dijo “nunca pensé escuchar hablar de filosofía un sábado a las dos de la mañana”. Con este número nos despedimos hasta el próximo año. Se avecinan buenas vacaciones.
Sin duda, los destacados del número son: la entrevista con Albertina Carri sobre su sorprendente película La Rabia; la nueva participación del filósofo cordobés Julio Cabrera, que intenta a partir del cine de Yuan Zhang definir la categoría de “cine chino”; la inauguración de la sección de reflexión filosófica sobre pintura, en manos de Silvia Solas; y el dossier sobre cine bélico, que toma al género como punto de partida para ensayar reflexiones sobre la guerra misma, a cargo de Esteban Rodríguez y Raúl Finkel.Agradecemos a quienes nos acompañaron en la presentación oficial de la revista. Estuvieron allí a pesar del horrible día de lluvia y frío. Alguien, haciendo evidente el carácter insólito del evento, dijo “nunca pensé escuchar hablar de filosofía un sábado a las dos de la mañana”. Con este número nos despedimos hasta el próximo año. Se avecinan buenas vacaciones.


"El alma alemana" es una expresión que recorre cómodamente las páginas del libro de Kracauer sobre cine De Caligari a Hitler. Una de las innumerables anécdotas que figuran en ese libro cuenta que en el período de entreguerras un conde de Francia, felicitando al guionista de El gabinete del doctor Caligari, sentenció que aquellos eran tiempos para que el alma alemana se diera a conocer al mundo. Con aires de mucha grandeza decía que el alma de Francia ya había tenido su momento con la revolución de 1789 y que ahora le tocaba el turno a los alemanes.